LAS ELECCIONES DEL 7 DE OCTUBRE

Una gravísima responsabilidad histórica de todas y todos
Por, Martín Guédez

Realmente imposible encontrar en la historia de las elecciones propias de la democracia burguesa alguna en la cual el enemigo histórico tenga más en juego. El capitalismo se juega a Rosalinda con todo y los dados. Enfrenta una gravísima crisis producto de sus propios desvaríos y ambiciones desbocadas. Sólo podrá salir de ella –para horror de la humanidad- si logra regresar la rueda de la historia a tiempos en los cuales accedió a nuestros recursos naturales como si fueran propios. No existe la URSS, el campo socialista no posee hegemonía militar capaz de obligarlo a pensar antes de agredir. Un gran obstáculo separa al capitalismo del sueño restaurador: la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías y el despertar de los pueblos.

El dilema hemos de colocarlo en su justa dimensión. El capitalismo sí tiene programa de gobierno. No es cierto que no lo tenga. Impresentable pero lo tiene. Su programa de gobierno es el único programa histórico que arrasó con más de un millón de republicanos españoles de la mano de Franco. Es también el programa de Pinochet en el Chile del presidente mártir Salvador Allende. Es el programa que aplicó en Afganistán, en Iraq o más recientemente en Libia. Es ese y no tienen otro porque para vencer a los pueblos necesitan del engaño y de la fuerza jamás de la razón ética. Para la Venezuela Bolivariana claro que el imperialismo tiene su “programa” Un “programa” de extirpación –como se hace con una espinilla molesta en la cara- de todo vestigio de soberanía e igualdad germinando en nuestra Revolución acompañada de su pueblo más consciente.

Todo cuanto pueda imaginarse y aún más se pondrá al servicio de esta operación quirúrgica contra la Revolución Bolivariana. Históricamente los pueblos vencen a los más feroces imperios cuando los enfrenta armado de resolución y conciencia. Nuestro pueblo venció al imperio español y volverá a hacerlo contra las fuerzas demoníacas del momento si toma plena conciencia de su insuperable papel histórico en defensa de la humanidad. Por nuestras venas corre sangre de libertadores. Corre sangre y espíritu de Bolívar, cuya gota única bastaría para vencer todos los imperios.

La batalla exige entendimiento y razón. El enemigo se disfraza de las más impensables maneras. La confusión, el engaño y el desaliento son sus principales armas previas al uso de las armas de plomo y fuego. Estas saldrían a relucir sólo si derrotan al pueblo en el ámbito de las ideas. En esa etapa se encuentra la derecha en este momento. Es la etapa del engaño, de la confusión, del desaliento inducido.

Debemos estar prevenidos. Jamás seríamos derrotados en la batalla de las ideas porque si, parafraseando a don Miguel de Unamuno “para vencer les sobra la fuerza, para convencer necesitan la razón y esa no la tendrán nunca” Si nuestras ideas van acompañadas –como debe ser- por acciones coherentes con estas ideas no sólo los venceremos sino que no se atreverán a provocar la ira de un pueblo consciente.

Ofrecerán –como en el cuento del lobo y los corderitos- amor y servicio enmascarados de buena gente amigos de los humildes. Pedirán –justo como en el cuento citado- que el pueblo abra sus puertas mostrando sus pezuñas de lobos blanqueadas con harina. Si el pueblo –confundido- abre la puerta se darán el festín sanguinario tragándose a los “corderitos”. Así lo han hecho siempre. Es su naturaleza, como la del alacrán. Ahí está la historia como profeta que mira hacia atrás. Conducido al sepulcro Bolívar la venganza contra el pueblo hizo palidecer la violencia de los colonizadores españoles.

Pueblo de Venezuela: nunca antes la responsabilidad del voto fue tan dramáticamente trascendente  Estamos obligados por la historia a no esterilizar el sacrificio de aquel hombre colgado de la cruz en el Gólgota. Tenemos la responsabilidad ineludible de fecundar con patria e igualdad la soledad de San Pedro Alejandrino y gritar exultantes “No araste en el mar Padre, tenemos patria” tenemos que bañar de luz la mesa encementada de aquella escuelita en La Cañada con los ojos del Che escudriñando los haceres de los pueblos.

Pueblo de Venezuela ¡Tú tienes la palabra!

 

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Jornada de actualización y acompañamiento con cooperantes del convenio Cuba – Venezuela

Con éxito se han cumplido las jornadas de actualización y acompañamiento con los cooperantes cubanos Prof. Marisel Vílchez P. y el Prof. Julio César de Loyola G. en el marco de la acción Nº 14 del convenio Cuba – Venezuela en materia de Estadística, Indicadores Educativos y Análisis Situacional.

Esta jornada se ha completado con el equipo de la Oficina de Análisis Situacional de la Zona Educativa Mérida y del estado Táchira, en el período de la semana 21May al 25May.

Entre los procesos a revisar están los formatos y sistemas de trabajos, reportes diarios y semanales del comportamiento de las políticas educativas, la organización estructural y funcional de las oficinas, así como las visitas a escuelas del municipio Libertador, para constatar el funcionamiento de los planes y servicios como Canaima Educativo, la Colección Bicentenaria, entre otros.

Además se impulsó la moral de los equipos de trabajo, cargando todos los esfuerzos a ratificar el amor del pueblo venezolano, con el líder de la Revolución Bolivariana Comandante Hugo Chávez Frías para el próximo 7 de Octubre, emulando así  la fraternidad y solidaridad que han alcanzado el hermano pueblo cubano, en la dirección de Fidel y Raúl.

Estas visitas de acompañamiento se vienen desarrollando en otros estados del país, a fin de fortalecer los lineamientos de trabajo en los equipos regionales ,que se gestan desde la Dirección de Análisis Situacional para ganar en efectividad, en función del monitoreo de las políticas educativas.

MISIÓN 7 DE OCTUBRE: LO IDEOLÓGICO COMO URGENCIA

 A 20 años del chispazo del 4 de febrero Por, Martín Guédez

A todo lo largo de la historia republicana de Venezuela no hay –desde el mismo Cristóbal Mendoza (1811)- un Presidente de la República ni gobierno alguno que haya alcanzado un número mayor de conquistas de todo género para el pueblo que las logradas por el Presidente Hugo Chávez Frías y el Gobierno Revolucionario en apenas una década. Esa aplastante verdad está allí para quién quiera verla sin demasiados esfuerzos. Sin embargo, sorprendente y dolorosamente, al menos un 40% de las y los venezolanos parecieran dispuestos a regresar a las tinieblas negando la luz. Recuerda “la cueva” de Platón: gente capaz de matar a quién los llevó a la luz.

Las causas de esta cruel paradoja son variadas y complejas pero el meollo de la cuestión tiene un nombre: CONCIENCIA (en este caso ausencia de ella) La Conciencia es fruto del conocimiento y el conocimiento consecuencia del saber y éste, el saber, fruto del estudio y la preparación. Significa que en nuestra sociedad, los reflejos condicionados por la costumbre y la maquinaria ideológica burguesa siguen siendo hegemónicos en el comportamiento de sus individuos.

Significa también, que la conciencia socialista alternativa no ha logrado –por ahora- desplazar la conciencia basada en el individualismo, el dinero y el consumir como objetivos fundamentales de la vida humana. Por tanto, significa que, o no se está haciendo lo suficiente, o los factores del cambio no estamos convenciendo desde el ejemplo. No logramos contagiar “el virus revolucionario” porque no somos portadores del mismo.

En esta eterna confrontación ideológica la hegemonía burguesa tiene muchas maneras de evitar su desplazamiento. La más poderosa –según la historia- es aquella en la cual la ideología revolucionaria se esteriliza dando cabida a ideologías subalternas. En el tema que nos ocupa esta ideología subalterna encarna en el reformismo –disfraz revolucionario- que oscurece la verdadera confrontación y al final trabaja para la restauración capitalista.

Hoy existen en el país –y en nuestra América Latina- condiciones objetivas excelentes para avanzar con éxito en el frente de las ideas. Las conquistas materiales y espirituales alcanzadas –a pesar de tanta flojera en el apostolado- así nos lo confirman. Sin embargo el peligro de un paso –más bien, un carrerón- atrás está latente y amenazante como una espada de Damocles. Si no desvelamos en todos los ámbitos el rostro hermoso de la nueva cultura, la nueva ética y las nuevas costumbres, estaremos “dando coces al aguijón” y dejando peligrosos vacíos que serán ocupados por la ideología burguesa.

La Revolución tiene que fortalecerse en la batalla de las ideas desde el más riguroso ejemplo y la más rigurosa coherencia entre nuestras palabras (ortodoxia) y nuestra conducta (ortopraxis) Burócratas que no reflejan en sus acciones el fervor humanista, el amor y la solidaridad que animan el quehacer de un verdadero revolucionario simplemente “hacen morcilla pa`l diablo” (aforismo de mi abuelita ñángara a Dios gracias) es decir, lleva agua a los molinos de la restauración del fascismo capitalista.

De poco nos servirán las conquistas materiales si no vienen acompañadas de conquistas espirituales. Desvirtuar la ética y la moral profunda del revolucionario coloca a la Revolución en grave situación de vulnerabilidad. Estamos obligados –irrevocablemente obligados- a denunciar y desenmascarar los gérmenes capitalistas que anidan en un quehacer discursivo pseudorevolucionario.

PATRIA Y SOCIALISMO… O NOS ESPERA LA MUERTE.

¡CON CHÁVEZ HACIA EL SOCIALISMO!