“Diosdado Presidente”

Nicmer N. Evans
nicmerevans@gmail.com
evansnicmer.blogspot.com
@NicmerEvans
 

Aclaro de principio que no me une ningún tipo de vínculo directo con Diosdado Cabello, mi único contacto quizá: el haber coincidido un par de veces en actos o encuentros oficiales, y habernos saludado fraternalmente, sin haber intercambiado más de un minuto de palabras. Esto lo hago en función de quienes saldrán a ponerme una etiqueta muy ligera, para despachar el tema rápidamente. Es más, para mayor dato referencial, les confieso que he tenido mayor oportunidad y tiempo de dialogar con el Presidente Chávez cuando estuve encargado de la Fundación Escuela Venezolana de Planificación entre el 2008 y 2009.

Dicho lo anterior, paso al análisis del hecho. Las pancartas colocadas en la Av.Libertador donde se leila “Diosdado Presidente” o  “Diosdado pal 2012” tienen un sólo sentido y orientación, pretender quebrar lo que para los opositores es absolutamente incompresible: la lealtad.

La oposición venezolana está llena de deslealtades históricas, al haber nació de la traición al pueblo y al Partido Comunista (PCV) al excluirlo de su mérito propio, el haber contribuido con ideas, sangre, sudor y lágrimas al establecimiento de una nueva etapa política en Venezuela en 1958. Desde este hecho, hasta las más recientes deslealtades, que incluyen la posibilidad de despachar a un candidato presidencial desechable: Capriles, la traición es el principio fundamental del liberalismo y el capitalismo que representan estos sectores.

Diosdado, además de haber sido el Presidente de la República en el momento del reestablecimiento del orden constitucional, posterior al golpe de Estado oposicionista en el 2002, es en la actualidad Presidente de la Asamblea Nacional, quizá en los afiches falto aclarar esto. Pero más allá de la ironía que podemos hacer del caso, y si detallamos la calidad del afiche, podremos encontrar algunos elementos que dan pistas sobre la intención real de los mismos; mencionaré sólo tres de muchos:

 

  1. Diosdado aparece en franela con un clavel amarillo, símbolo que nada tiene que ver con el PSUV o con la revolución bolivariana. Generalmente este elemento de discurso visual pretende reflejar el hecho de que se tiene dificultades, se ha traicionado o existen celos, pero la asociación más política esta vinculada a la Revolución de los Claveles, que en 1974 derrocó la dictadura salazarista en Portugal, desde el seno de las Fuerzas Armadas.
  2. Diosdado aparece silueteado con un halo de luz blanca, que creo tiene sentido por un pésimo montaje que no logró resolver el asunto cuando llega a la mano de la cámara que está en la parte inferior.
  3. Diosdado aparece con la boca pintada, que sabemos muy bien implica una búsqueda de feminización con intención de asociar al dirigente político con lo que simboliza la avenida donde fue colocada la pancarta, que como sabemos es una zona de tolerancia para la prostitución.

Es Diosdado sin duda una referencia del proceso revolucionario, no sólo por sus posturas públicas, y la confianza que goza del Presidente Chávez, sino, por la lealtad que ha demostrado, prueba tras prueba durante 13 años de gobierno y 7 años de rebeldía previa. Esto convierte a Diosdado en objetivo de intrigas, ataques y envidias ya que al pueblo venezolano le gusta que sus líderes sean leales, no traidores y menos cobardes.

De Diosdado se han dicho cosas que podrían llevarnos a la falsa conclusión de que es dueño de medio país, cualquier venta, compra o cambio de dueños en los sectores empresariales, son señalados como acciones de él y sus “testaferros”, pero él públicamente ha exigido a quienes señalan todas estas cosas, que salga alguien mostrando alguna prueba que demuestre esto,  cosa que aún nadie ha hecho. Ha sido Diosdado demonizado por quienes ven en él alguien que le ha garantizado al presidente Chávez saberse interpretado en la capacidad de ejecución de sus instrucciones, incluso a pesar de los errores que condujeron a la perdida del Estado Miranda.

Creo que este ataque a Diosdado, es parte de una campaña que continuará contra Nicolás Maduro y Elias Jaua, porque se sabe que de aquí al 7 de octubre, los extremistas de la oposición deberán usar todas sus armas en contra de la unidad revolucionaria, objeto de envidia de la falsa “unidad” de la MUD.

Puede ser Diosdado, Maduro, Jaua, y cualquier militante del proceso revolucionario, el futuro candidato presidencial, en esto consiste la democracia y el socialismo que hemos decidido desarrollar en nuestro país, pero lo que estoy seguro que debe quedar claro es que el PSUV y el GPP ya decidió su candidato para el 7 de octubre del 2012, Hugo Chávez Frías, y al menos que él diga lo contrario, así será.

Esta pancarta debe significar un alerta, para blindar aún más la unidad chavista, y saber que los liderazgos que acompañan al Presidente, serán objeto permanente de ataque, y contra esto, se debe tener la capacidad organizativa para dar respuesta contundente, sin titubeos ni miramientos.

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Jornada de actualización y acompañamiento con cooperantes del convenio Cuba – Venezuela

Con éxito se han cumplido las jornadas de actualización y acompañamiento con los cooperantes cubanos Prof. Marisel Vílchez P. y el Prof. Julio César de Loyola G. en el marco de la acción Nº 14 del convenio Cuba – Venezuela en materia de Estadística, Indicadores Educativos y Análisis Situacional.

Esta jornada se ha completado con el equipo de la Oficina de Análisis Situacional de la Zona Educativa Mérida y del estado Táchira, en el período de la semana 21May al 25May.

Entre los procesos a revisar están los formatos y sistemas de trabajos, reportes diarios y semanales del comportamiento de las políticas educativas, la organización estructural y funcional de las oficinas, así como las visitas a escuelas del municipio Libertador, para constatar el funcionamiento de los planes y servicios como Canaima Educativo, la Colección Bicentenaria, entre otros.

Además se impulsó la moral de los equipos de trabajo, cargando todos los esfuerzos a ratificar el amor del pueblo venezolano, con el líder de la Revolución Bolivariana Comandante Hugo Chávez Frías para el próximo 7 de Octubre, emulando así  la fraternidad y solidaridad que han alcanzado el hermano pueblo cubano, en la dirección de Fidel y Raúl.

Estas visitas de acompañamiento se vienen desarrollando en otros estados del país, a fin de fortalecer los lineamientos de trabajo en los equipos regionales ,que se gestan desde la Dirección de Análisis Situacional para ganar en efectividad, en función del monitoreo de las políticas educativas.

RECONQUISTAR EL ESPÍRITU UTÓPICO DE LA REVOLUCIÓN

El capitalismo ha tomado su decisión: fascismo y destrucción

Por, Martín Guédez

Además de pagar la deuda material que se tiene con el pueblo es imprescindible sembrar el espíritu del pueblo con los valores superiores del socialismo. Nos será muy difícil consumar el modelo humanista en tanto no renunciemos a ser la sombra de los antivalores capitalistas. Hemos de proponernos, desde la ortodoxia y la ortopraxis, un despliegue del imaginario utópico del proceso. Veamos:

En  sentido estricto, utopía significa “lugar que no existe situado en ninguna parte” Visto así la utopía podría ser sólo una especulación imaginaria sobre mundos posibles, pero también –y de eso se trata- un intento humano y real de dar existencia a lo que aún no existe en forma concreta, se trata de subvertir el paradigma y convertir la potencia en un acto capaz de concretar el reino del amor, de la igualdad y la justicia.

En este sentido, como señala Ernst Bloch “la utopía no es un mito sino un proyecto en vías de concreción, el mito es pasado, la utopía futuro” La utopía es entonces el proyecto superior de los oprimidos y de quienes asumen su causa enfrentándose a la injusticia. Al pueblo venezolano se le debe convencer de que tiene el ineludible y maravilloso desafío de ser partero de la historia. Hemos de invitarlo a la construcción de la utopía por la que murió Jesús, Bolívar o el Che. Se trata de mantener vivas y combativas las aspiraciones milenarias de la humanidad. Darcy Ribeiro, claramente impregnado de esta realidad decía “A fin de cuentas de lo que se trata no es de vivir mejor cada uno sino de emprender aquellas acciones necesarias para salvar y transformar el mundo todo aquí y ahora. Y añadía “Yo soy un utópico en el sentido de que soy capaz de luchar por un espacio en el que las personas vivan como tales. Lo importante es tener el coraje de luchar por el aquí y el ahora nuevos”

Bolívar no propuso a aquellos intrépidos y heroicos llaneros que lo acompañaron en su magnífica aventura algunas prebendas materiales –aunque ellas estuviesen incluidas- sino el sueño sublime de construir en América la utopía de un continente donde se despejaría la maravillosa incógnita del hombre en libertad, igualitario y soberano. Cualquier invitación que baje el listón de esta utopía no romperá con el viejo sistema y llevará aguas a los molinos del capitalismo, terminará fortaleciéndolo.

El capitalismo ha perfeccionado notablemente el aparato ideológico que lo sustenta –la educación, la familia, la iglesia, los medios de difusión, las cúpulas sindicales y políticas de corte reformista dentro del propio sector “revolucionario”, etc., etc.- de modo que garantiza la difusión e inculturación permanente de los valores e ideas de la clase dominante con el objeto de confundir, desviar e impedir la concienciación y la lucha de la clase dominada.

Al pueblo hemos de proponer la utopía plena. Abolir o incluso atenuar la tensión dialéctica entre lo que pareciera que es o “tiene que ser” sin más, es tan torpe como condenar las ideas de libertad, igualdad y justicia por los múltiples crímenes que se han cometido en su nombre. Hay que hacerlo plenos de esperanza, “y el que no lo pueda hacer que abandone la pelea, que para amanecer no hacen falta gallinas sino cantar de gallos” Me pregunto… ¿Se conformarían con menos Cristo, Bolívar, el Che o el panita Alí? ¡Pues yo tampoco no joda!

 

¡CON CHÁVEZ CAMINANDO HACIA EL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

¡¡¡VENCEREMOS!!!

EDUCACIÓN Y CULTURA PARA EL SOCIALISMO

Por Martín Guédez
 

Disfrutando de las mieles de conquistas extraordinarias tales como la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores (LOTTT) así como de las impresionantes manifestaciones de movilización popular de los últimos días el tema que abordaremos pudiera parecer inoportuno y con algo de “aguafiestas” No lo creemos así y haremos el intento por demostrarlo.

 Sabemos que en el ámbito de la educación y la cultura es mucho lo que se está haciendo, pero… la tarea es tan gigantesca que hay que hacer más y hacerlo mejor. Hay que desmarcarse de los centros medulares de la cultura capitalista.  Hay que poner todo nuestro empeño en desconstruir una cultura de siglos basada en el egoísmo  y construir –todo a un tiempo- una cultura basada en la solidaridad y el cuidado por la otra y el otro, por el prójimo que no es alguien de quien debo cuidarme sino alguien a quién ayudo y me ayuda. Como decía nuestro Robinson “entre ayudarnos y no entre matarnos” ¡Tarea gigantesca pero no imposible! Conciencia del deber social, decisión, voluntad y firmeza ideológica y podremos lograrlo. Nos va la humanidad y la pachama en ello. Esa es la extraordinaria tarea o estaríamos arando en el mar.

 El capitalismo global y el vernáculo saben bien lo que tienen en juego. Necesitan abortar y extirpar todo intento de liberación de nuestro pueblo. Históricamente esto lo ha logrado por medio de la fuerza o por la vía de la transculturación. El camino directo por la vía de la fuerza no siempre le resulta oportuno. Este camino supone no sólo invadir sino mantener una presión militar sin descanso. Una cosa es invadir y otra es dominar y permanecer en el país invadido. La historia reciente es un libro abierto: Vietnam, Iraq, Afganistán, etc., etc.

 Requiere la potencia invasora un conjunto de factores culturales que incluyan la convicción por parte del pueblo invadido, o al menos de un buen segmento de su población, de que es “deseable” ser dominado. A través de los bloques hegemónicos de la superestructura (educación, entretenimiento, folklore, prensa, radio, televisión, publicidad, etc.,) incultura en el subconsciente social no sólo el miedo a la libertad, la independencia y la soberanía sino la admiración por la sociedad dominante. El dominado es conducido a admirar al dominador e incluso al deseo de llegar a ser como éste.

 Se arroja sobre el dominado una perspectiva imperiocentrista de modo que todo lo demás no es más que giros irrelevantes de pueblos salvajes y torpes que confirman la superioridad de la civilización dominante. Se legitima la percepción de superioridad, no sólo tecnológica, económica, académica y militar sino aún moral de la clase dominante. Esta macabra transformación del ser nacional incluye todos los espacios materiales y espirituales.

 Añadamos a esto la resistencia primaria a los cambios de una cultura aceptada por siglos de dominación. Esta transformación no podremos lograrla imitando los modos y maneras del dominador. Debemos restaurar el amor por lo nuestro, por lo que somos, por nuestros valores desde nosotros mismos. Mediante ese atentado a la memoria que es la historia y los valores que se nos enseñaron en la escuela fuimos brutalmente desnacionalizados. Nos ha sido relativamente fácil nacionalizar el petróleo pero nos falta mucho por nacionalizar al hombre, a la mujer, al niño y la niña, al menos en un significativo segmento de nuestra población.

 Hemos de sustentar la resistencia a la cultura capitalista no sólo en la conciencia de la injusticia sino en las causas y razones de esa injusticia. Debemos nombrar y habitar nuestra tierra desde la autenticidad de nuestro origen y nuestra historia distintos a la mirada y la historia enseñada por el dominador. Héroes, mitos y hasta la religión deben descapitalizarse. La resistencia a la estructura cultural capitalista se debe construir desde la conciencia militante de nuestros valores de pueblo dominado, expoliado, explotado y arrasado por siglos.

 El capitalismo requiere de formas para asegurarse el control de nuestras vidas y nuestros recursos. Los bloques hegemónicos de la superestructura juegan un papel de primer orden en estos objetivos. Noam Chomsky la llama “Fábrica del consentimiento” consistente en que nuestro pueblo acepte que lo bello, lo civilizado, lo moderno, lo apetecible y lo deseable sea aquello representado por la cultura capitalista. Esto es algo que podemos ver a todas las horas de todos los días en las pantallas de la televisión privada, en sus emisoras de radio, en sus vallas publicitarias, en sus periódicos y revistas: patrones de conducta, arquetipos, modos de vida, paradigmas sociales y en general todas las manifestaciones de valores que denigran y desprecian lo nuestro, lo que somos presentado como desechable y feo.

 Poco adelantaremos si sólo nos limitamos a pagar la deuda social en alimentos, salud y vivienda y no logramos al mismo tiempo equipar sólida y revolucionariamente las conciencias de nuestro pueblo. La monumental capacidad de difusión que el capitalismo conserva intactos en nuestra patria convierte la tarea en algo heroico. Más temprano que tarde un pueblo con acceso a beneficios insospechados hace apenas unos años pero sin esa conciencia de clase y del deber social necesarios podría entregarse de nuevo en manos de sus verdugos. El esfuerzo sostenido en este ámbito constructor de los valores socialistas debe ser organizado y permanente. Sistema educativo, gestión cultural y el Sistema Nacional de Medios Públicos tienen un ineludible compromiso con la humanidad y con nuestra historia.

 ¡CON CHÁVEZ RESTEAOS!

¡CHÁVEZ ES SOCIALISMO!

¡VENCEREMOS!

Sarkozy c´est fini… Capriles c´est fini.

“Sarkozy c´est fini”, o “Sarko c´est fini” era la consigna de anoche en La Bastilla, símbolo de la Revolución Francesa, una revolución conducida por los hambreados de París, y que fue la cuna de las ideas de libertad, igualdad y fraternidad.

La Bastilla estuvo a reventar, cientos de miles de personas, en especial jóvenes, inmigrantes, negros, homosexuales, feministas y franceses indignados con la gesta guerrerista y de ultraderecha de Sarkozy se expresaron con sus banderas rojas del puño y la flor del Partido Socialista y las del Partido Comunista Francés junto a su juventud y el Front de Gauche: coalición de los partidos ya mencionados más Izquierda Unitaria, escisión del Nuevo Partido Anticapitalista partidaria de participar en la coalición; La Federación para una alternativa social y ecológica; República y Socialismo, escisión del Movimiento Republicano y Ciudadano; Convergencia y Alternativa, una corriente interna del Nuevo Partido Anticapitalista y El Partido Comunista de los Obreros de Francia.

Es importante resaltar que en La Bastilla, vuelta a tomar por los pobres e indignados de Francia para celebrar la victoria de Hollande, otras banderas ondeaban con alegría frente a la tarima de celebración; la bandera libanesa, la bandera gay, y varias banderas africanas acompañaban a Hollande en su discurso, asumiendo con alegría que se acabarían las políticas xenófobas de Sarkozy.

En el discurso de la Bastilla Hollande ha dicho entre otras cosas que ante todo “soy socialista”, ante un público enardecido, emocionado y clamando el cambio de una política nefasta que en su última etapa habría prometido acabar y expulsar a la población inmigrante en Francia, una población fundamentalmente trabajadora y que por muchos años se han convertido en una fuerza opinática y masa crítica en Francia.

Le claman los franceses a Hollande que acabe con las políticas neoliberales, que deje de sumarse a las políticas alemanas en cuanto a la deshumanización de la economía y que deje de un lado la alianza guerrerista con EUA. Incluso se llegó a leer en alguna de las pancartas de la gente en la Bastilla, que el espíritu de Kadaffi  estaba siendo vengado por Hollande.

Pero quienes no tienen voz en Francia son los que apuestas por cambios, no necesariamente revolucionarios, pero cambios que permitan la inclusión de quienes en la calles de París, mendigan una moneda, durmiendo bajo cartones en las entradas de las tiendas más caras del mundo, con temperaturas de no menos de 7 grados en un inicio de primavera algo inclemente.

No es Hollande un Chávez en Francia, pero estoy completamente seguro que la gente que lo sigue es como el pueblo venezolano en 1998, un pueblo arrecho con los desmanes del capitalismo representado en “Sarko”.

Pero hoy en Venezuela, tenemos a un candidato de oposición que dice que se parece a Hollande, burlándose de quienes sabemos que la izquierda en el mundo, aún la más moderada, sabe que resurge como consecuencia de la hecatombe del capitalismo a nivel mundial. Si Capriles comparte ideales con Hollande, tal como a dicho, quiero ver en sus movilizaciones las banderas del Partido Comunista o del Socialista, o quiero ver a alguien reivindicar a Kadaffi o pedir que finalice la alianza y sumisión ante EUA. Lo lamento Capriles, pero sólo en tu mente Hollande representa para el pueblo Frances lo que tú representas para Venezuela, y mucho menos cuando en tus pequeñas concentraciones, las banderas que se levantan son las de EUA.

Es Hollande un cambio importante para Francia y Europa, pero es aún más un claro mensaje de que Venezuela tiene ya 13 años transitando por el camino que los pueblos del mundo hoy intentan descubrir, a sabiendas que el capitalismo y el neoliberalismo no son el camino, y menos de la mano de EUA. Será el fin de Capriles el mismo de Sarkozy, con la diferencia de que este último llegó a ser un nefasto presidente de Francia y Capriles sólo será un nefasto candidato de la derecha venezolana.

EDUCACIÓN Y CULTURA PARA EL SOCIALISMO

Por Martín Guédez

Disfrutando de las mieles de conquistas extraordinarias tales como la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores (LOTTT) así como de las impresionantes manifestaciones de movilización popular de los últimos días el tema que abordaremos pudiera parecer inoportuno y con algo de “aguafiestas” No lo creemos así y haremos el intento por demostrarlo.

Sabemos que en el ámbito de la educación y la cultura es mucho lo que se está haciendo, pero… la tarea es tan gigantesca que hay que hacer más y hacerlo mejor. Hay que desmarcarse de los centros medulares de la cultura capitalista.  Hay que poner todo nuestro empeño en desconstruir una cultura de siglos basada en el egoísmo  y construir –todo a un tiempo- una cultura basada en la solidaridad y el cuidado por la otra y el otro, por el prójimo que no es alguien de quien debo cuidarme sino alguien a quién ayudo y me ayuda. Como decía nuestro Robinson “entre ayudarnos y no entre matarnos” ¡Tarea gigantesca pero no imposible! Conciencia del deber social, decisión, voluntad y firmeza ideológica y podremos lograrlo. Nos va la humanidad y la pachama en ello. Esa es la extraordinaria tarea o estaríamos arando en el mar.

El capitalismo global y el vernáculo saben bien lo que tienen en juego. Necesitan abortar y extirpar todo intento de liberación de nuestro pueblo. Históricamente esto lo ha logrado por medio de la fuerza o por la vía de la transculturación. El camino directo por la vía de la fuerza no siempre le resulta oportuno. Este camino supone no sólo invadir sino mantener una presión militar sin descanso. Una cosa es invadir y otra es dominar y permanecer en el país invadido. La historia reciente es un libro abierto: Vietnam, Iraq, Afganistán, etc., etc.

Requiere la potencia invasora un conjunto de factores culturales que incluyan la convicción por parte del pueblo invadido, o al menos de un buen segmento de su población, de que es “deseable” ser dominado. A través de los bloques hegemónicos de la superestructura (educación, entretenimiento, folklore, prensa, radio, televisión, publicidad, etc.,) incultura en el subconsciente social no sólo el miedo a la libertad, la independencia y la soberanía sino la admiración por la sociedad dominante. El dominado es conducido a admirar al dominador e incluso al deseo de llegar a ser como éste.

Se arroja sobre el dominado una perspectiva imperiocentrista de modo que todo lo demás no es más que giros irrelevantes de pueblos salvajes y torpes que confirman la superioridad de la civilización dominante. Se legitima la percepción de superioridad, no sólo tecnológica, económica, académica y militar sino aún moral de la clase dominante. Esta macabra transformación del ser nacional incluye todos los espacios materiales y espirituales.

 Añadamos a esto la resistencia primaria a los cambios de una cultura aceptada por siglos de dominación. Esta transformación no podremos lograrla imitando los modos y maneras del dominador. Debemos restaurar el amor por lo nuestro, por lo que somos, por nuestros valores desde nosotros mismos. Mediante ese atentado a la memoria que es la historia y los valores que se nos enseñaron en la escuela fuimos brutalmente desnacionalizados. Nos ha sido relativamente fácil nacionalizar el petróleo pero nos falta mucho por nacionalizar al hombre, a la mujer, al niño y la niña, al menos en un significativo segmento de nuestra población.

Hemos de sustentar la resistencia a la cultura capitalista no sólo en la conciencia de la injusticia sino en las causas y razones de esa injusticia. Debemos nombrar y habitar nuestra tierra desde la autenticidad de nuestro origen y nuestra historia distintos a la mirada y la historia enseñada por el dominador. Héroes, mitos y hasta la religión deben descapitalizarse. La resistencia a la estructura cultural capitalista se debe construir desde la conciencia militante de nuestros valores de pueblo dominado, expoliado, explotado y arrasado por siglos.

 El capitalismo requiere de formas para asegurarse el control de nuestras vidas y nuestros recursos. Los bloques hegemónicos de la superestructura juegan un papel de primer orden en estos objetivos. Noam Chomsky la llama “Fábrica del consentimiento” consistente en que nuestro pueblo acepte que lo bello, lo civilizado, lo moderno, lo apetecible y lo deseable sea aquello representado por la cultura capitalista. Esto es algo que podemos ver a todas las horas de todos los días en las pantallas de la televisión privada, en sus emisoras de radio, en sus vallas publicitarias, en sus periódicos y revistas: patrones de conducta, arquetipos, modos de vida, paradigmas sociales y en general todas las manifestaciones de valores que denigran y desprecian lo nuestro, lo que somos presentado como desechable y feo.

 Poco adelantaremos si sólo nos limitamos a pagar la deuda social en alimentos, salud y vivienda y no logramos al mismo tiempo equipar sólida y revolucionariamente las conciencias de nuestro pueblo. La monumental capacidad de difusión que el capitalismo conserva intactos en nuestra patria convierte la tarea en algo heroico. Más temprano que tarde un pueblo con acceso a beneficios insospechados hace apenas unos años pero sin esa conciencia de clase y del deber social necesarios podría entregarse de nuevo en manos de sus verdugos. El esfuerzo sostenido en este ámbito constructor de los valores socialistas debe ser organizado y permanente. Sistema educativo, gestión cultural y el Sistema Nacional de Medios Públicos tienen un ineludible compromiso con la humanidad y con nuestra historia.

 ¡CON CHÁVEZ RESTEAOS!

¡CHÁVEZ ES SOCIALISMO!

¡VENCEREMOS!

 

Corre la bola: tengo un rumor

Nicmer N. Evans
evansnicmer.blogspot.com
@NicmerEvans
Sí, te tengo un rumor, córrelo por las redes sociales y por tu pin: Existe un triunfo indudable de la revolución bolivariana y socialista, es el de la organización social y política, que en nuestro país poco existía, y respondía a grupos de interés de la mal llamada “sociedad civil”, Organizaciones No Gubernamentales (ONG´s) que tenían como fin privatizar la organización social, con fines de lucro y se formaban para responder a intereses corporativos que le hicieron, y aún hacen mucho daño a nuestra sociedad y nuestra economía.
Te tengo otro rumor mejor: El saldo organizativo de la revolución bolivariana y socialista no debe desmayar, ya que es el verdadero “Comando Antigolpes” que ha anunciado el Presidente Chávez. Desde los Círculos Bolivarianos hasta los Consejos Comunales y Las Comunas, pasando por las Mesas Técnicas de Agua, los Comité de Tierra Urbanos y Rurales (CTU y CTR), Mesas de Energía, Comités de Salud, etc. estas formas de organización le generar terror a la oligarquía, porque a diferencia de sus “asociaciones”, éstas están llenas de pueblo llano, con el único interés del bien colectivo y no individual o corporativo, están armados: de amor.
Pon en tu pin que: Es fundamental que la democracia participativa y protagónica siga avanzando, ya que es la única garantía para la continuidad de la revolución. El marco jurídico está servido, ya que la incorporación en las leyes del Poder Popular de un  concepto como el Estado Comunal, más el concepto que se desarrolla de Socialismo, permite blindar la acción organizativa de una revolución pacífica pero armada, armada de herramientas para continuar la gesta neoindependentista que ha iniciado el Presidente Chávez.
El último mensaje de mi mejor fuente dice que:Este nivel de organización y protagonismo social no tiene marcha atrás, eso es lo que no han comprendido ni podrán comprender tanto los opositores como los que a lo interno del proceso pretenden paralizar todo; ya que el líder esta enfermo. El que se paraliza por la enfermedad de Chávez es definitivamente un 5ta columna, que secunda las voces agoreras sobre la posible muerte del Presidente y así pretenden enterrar al pueblo mismo.
Por el Twitter el ministro paralelo de información, MentiRanda, en sus ronrones dice que: Chávez y el pueblo nunca mueren, no porque sean eternos o inmortales, sino porque todos los días se reinventan, se reconstruyen, y su legado va más allá de una existencia física o material.
Pásalo, el médico MarMina especialista en pulmones que sabe mucho de cáncer dice que: El Estado Comunal, aquel que debe aún coexistir con el Estado Liberal Burgués, que permite la libertad de que el pueblo opte por una alternativa distinta a la impuesta por siglos, apenas empieza a prender como forma de organización, pero ya es irreversible su existencia, incluso para aquellos que dentro del chavismo claman por un capitalismo de Estado, y que enquistados en nuestras industrias básicas, pretenden sustituir a la burguesía capitalista por un burguesía “socialista” y burocrática.
Me lo dijo un General: El viejo Estado, con sus viejas formas, rechaza y neutraliza aún al Poder Popular, y es labor de los sectores más avanzados del Poder Popular que constituye el Estado Comunal, formar y capacitar cada día más a quienes se han transformado en uno y millones de Chávez, ese Chávez que hará campaña en cada esquina, cada rincón, cada caserío de Venezuela.  Ese Chávez hecho Poder Popular, ese Chávez hecho Estado Comunal, que ganará las elecciones del 7 de octubre y las del 2019, las del 2025 y más. Porque mientras la oposición ataca y desea la muerte de “Chávez hombre”, no comprenden que “Chávez pueblo” no dejará de existir mientras haya un Frente, Consejo Comunal, CTU o Círculo organizado.
Mi primo, que es primo del primo del amigo del edecán de Chávez me dijo que: Existe dentro de la revolución, sectores que sueñan con la muerte de “Chávez hombre”  para poder disfrutar en vida lo que han robado, y los que luchan todos los días por desconocer al “Chávez pueblo”, señalando al pueblo organizado de corrupto, sin capacidad de administración de recursos, pero no hacen nada por formarlo y capacitarlo para mejorar los procesos administrativos de los Consejos Comunal, ya que su único interés es el de constituir una nueva casta, una oligarquía burocrática, con los privilegios de no ser dueños de los medios de producción, sino de administrarlos para sacar plusvalía sin depreciación de su capital personal.
Ahora si, el mismo Chávez me confesó que: El Poder Popular, en este momento político determinante debe sin duda, acelerar su proceso de madurez, y hacer que “Chávez hombre” cada día sea más “Chávez pueblo”, y así no habrá chismes, rumores ni bolas que valgan.