Urgencias del quehacer Revolucionario en Venezuela

Autor: Martín Guédez
Fecha de publicación: 27/05/2012

 “REVOLUCIÓN ES SENTIDO DEL MOMENTO HISTÓRICO…

“(Fidel Castro)

 Mirar para otro lado o distraernos con las trivialidades de la justa electoral burguesa –encuestitis. twiterititis, chismografía, etc.- equivale a practicar la estrategia del avestruz. La burguesía internacional y criolla está montada en la ejecución de un golpe de estado sanguinario y brutal fascista. El híbrido acariciado por los sectores reformistas de convivencia armónica entre formas de producción capitalistas con formas de producción de propiedad social directa o indirecta es un boleto directo a la caja registradora del capitalismo. El informe del BCV respecto al comportamiento de la economía en el primer trimestre de este año así lo demuestra. El PIB de la nación creció en 5.6% en tanto el sector privado no petrolero (el capitalismo que emplea esos millones en conspirar) creció por encima del 6.5% El trasvase de la renta petrolera a las arcas del capitalismo supera el 50%, a pesar de todos los esfuerzos que se hacen por llevar esa renta al pueblo.

Intentan derrotarnos usando los recursos del pueblo al que perseguirán a muerte una vez cumplida la faena. Continúan apoyándose en la complicidad –consciente o no- de una burocracia por lo general con la misma mala conciencia adeco-copeyana del cargo como privilegio y oportunidad para poner a funcionar la máquina de los privilegios mediante el tráfico de influencias, el cobro de “peajes” que sustente su modo de vida burgués con carros de lujo, cañita 18 años, viajes, banquetes, viviendas en el Este, etc., etc.

El Estado como mero administrador y distribuidor de la inmensa renta petrolera sin tocar la esencia de la economía capitalista convierte al capitalismo en el principal beneficiario, y por tanto, al fortalecimiento de su voracidad como lo demuestran las gigantescas ganancias del sector financiero, grandes industrias y comercios. Con esos recursos el grupo de “los 15” –que son muchos más que 15- financian la agresión contra la Patria. Imaginar siquiera un capitalismo post-revolución de corte humanista es más que una torpeza un crimen. El capitalismo es asesino, y lo es porque para existir roba, depreda y confisca la riqueza fruto del trabajo de las inmensas mayorías y para lograrlo las somete a la alienación, al abandono y la exclusión. Es ecocida porque para acumular ganancias debe agredir a la naturaleza. Del capitalismo pueden esperarse algunos gestos de “caridad” pero jamás la transformación de las causas de la injusticia porque ello exige su desaparición y no es tonto.

En condiciones normales, la burguesía controla y domina mediante su “democracia” El aparato dominante fundamental es el ideológico que se traduce en un bajo nivel de conciencia de las masas trabajadoras, así como el dominio de las cúpulas sindicales y políticas. “democracias”  estas, que sin dejar de llamarse así emplean elementos propios del fascismo: asesinatos de la vanguardia obrera, encarcelamientos, persecuciones, etc., etc. Pero, cuando las condiciones se les vuelven esquivas o peligrosas el capitalismo recurre al fascismo. Veamos:

Históricamente el capitalismo apela al fascismo abierto y descarado en circunstancias revolucionarias como las que estamos viviendo en Venezuela. Lo hace jugando con dos caretas. Mantiene la apariencia “democrática” –elecciones, partidos, parlamento- y por otro lado forma una vanguardia fascista compuesta por la pequeña burguesía, siempre alocada y descontenta y una especie de lumpen proletariado desclasado y agresivo a los que forma paramilitarmente para realizar acciones violentas. La burguesía atrae a esos sectores con un discurso cuasi revolucionario y tremendista que los captura. No olvidemos las SA en Alemania, los Fascio en Italia, o las JONS en la España previa a la guerra civil.

Bien, contra la Revolución Bolivariana se prepara una agresión fascista,  y no verlo –reitero- más que ingenuo es criminal e imperdonable ante la historia. Estos procesos –ahí está justamente la experiencia para que aprendamos de ella- se producen cuando la clase trabajadora tiene la oportunidad de tomar el poder y trascender al capitalismo destruyendo el estado burgués y transformando la sociedad y no lo hace. De no hacerlo, debido casi en todos los casos, a que las masas proletarias siguen guiadas por sectores reformistas, las masas –a las que no se les ha transformado la ideología egoísta- , decepcionadas –real o artificialmente- terminan poniendo su confianza en la reacción burguesa.

“Si no rompemos con la tradición rentista, y no nos proponemos educar a la sociedad en valores espirituales, esto es,  romper con la relación felicidad-bienes materiales obtenidos sin esfuerzo, si no establecemos que el hombre tiene su riqueza en los bienes espirituales… la masa se comportará como lo ha hecho hasta ahora… le dará la espalda al gobierno” Antonio Aponte

La batalla es contra el fascismo en su más poderosa y criminal forma. El enemigo es capaz –como lo ha demostrado con creces  -España Republicana, Chile de Allende, Iraq, Libia, Siria- de arrasar con todo y con todas y todos. Las opciones son claras para los revolucionarios: claro sentido del momento histórico, caminar hacia el socialismo sin hacerle concesiones al reformismo restaurador  “cambiar todo lo que tenga que ser cambiado” y hacerlo encendiendo en el pueblo –desde el conocimiento y el ejemplo- el fuego sagrado que imprime una lucha en la que está en juego la humanidad. ¡Vacilar es perdernos!

¡Con Chávez al socialismo!

martinguedez@gmail.com

¡VENCEREMOS!

Anuncios

“Diosdado Presidente”

Nicmer N. Evans
nicmerevans@gmail.com
evansnicmer.blogspot.com
@NicmerEvans
 

Aclaro de principio que no me une ningún tipo de vínculo directo con Diosdado Cabello, mi único contacto quizá: el haber coincidido un par de veces en actos o encuentros oficiales, y habernos saludado fraternalmente, sin haber intercambiado más de un minuto de palabras. Esto lo hago en función de quienes saldrán a ponerme una etiqueta muy ligera, para despachar el tema rápidamente. Es más, para mayor dato referencial, les confieso que he tenido mayor oportunidad y tiempo de dialogar con el Presidente Chávez cuando estuve encargado de la Fundación Escuela Venezolana de Planificación entre el 2008 y 2009.

Dicho lo anterior, paso al análisis del hecho. Las pancartas colocadas en la Av.Libertador donde se leila “Diosdado Presidente” o  “Diosdado pal 2012” tienen un sólo sentido y orientación, pretender quebrar lo que para los opositores es absolutamente incompresible: la lealtad.

La oposición venezolana está llena de deslealtades históricas, al haber nació de la traición al pueblo y al Partido Comunista (PCV) al excluirlo de su mérito propio, el haber contribuido con ideas, sangre, sudor y lágrimas al establecimiento de una nueva etapa política en Venezuela en 1958. Desde este hecho, hasta las más recientes deslealtades, que incluyen la posibilidad de despachar a un candidato presidencial desechable: Capriles, la traición es el principio fundamental del liberalismo y el capitalismo que representan estos sectores.

Diosdado, además de haber sido el Presidente de la República en el momento del reestablecimiento del orden constitucional, posterior al golpe de Estado oposicionista en el 2002, es en la actualidad Presidente de la Asamblea Nacional, quizá en los afiches falto aclarar esto. Pero más allá de la ironía que podemos hacer del caso, y si detallamos la calidad del afiche, podremos encontrar algunos elementos que dan pistas sobre la intención real de los mismos; mencionaré sólo tres de muchos:

 

  1. Diosdado aparece en franela con un clavel amarillo, símbolo que nada tiene que ver con el PSUV o con la revolución bolivariana. Generalmente este elemento de discurso visual pretende reflejar el hecho de que se tiene dificultades, se ha traicionado o existen celos, pero la asociación más política esta vinculada a la Revolución de los Claveles, que en 1974 derrocó la dictadura salazarista en Portugal, desde el seno de las Fuerzas Armadas.
  2. Diosdado aparece silueteado con un halo de luz blanca, que creo tiene sentido por un pésimo montaje que no logró resolver el asunto cuando llega a la mano de la cámara que está en la parte inferior.
  3. Diosdado aparece con la boca pintada, que sabemos muy bien implica una búsqueda de feminización con intención de asociar al dirigente político con lo que simboliza la avenida donde fue colocada la pancarta, que como sabemos es una zona de tolerancia para la prostitución.

Es Diosdado sin duda una referencia del proceso revolucionario, no sólo por sus posturas públicas, y la confianza que goza del Presidente Chávez, sino, por la lealtad que ha demostrado, prueba tras prueba durante 13 años de gobierno y 7 años de rebeldía previa. Esto convierte a Diosdado en objetivo de intrigas, ataques y envidias ya que al pueblo venezolano le gusta que sus líderes sean leales, no traidores y menos cobardes.

De Diosdado se han dicho cosas que podrían llevarnos a la falsa conclusión de que es dueño de medio país, cualquier venta, compra o cambio de dueños en los sectores empresariales, son señalados como acciones de él y sus “testaferros”, pero él públicamente ha exigido a quienes señalan todas estas cosas, que salga alguien mostrando alguna prueba que demuestre esto,  cosa que aún nadie ha hecho. Ha sido Diosdado demonizado por quienes ven en él alguien que le ha garantizado al presidente Chávez saberse interpretado en la capacidad de ejecución de sus instrucciones, incluso a pesar de los errores que condujeron a la perdida del Estado Miranda.

Creo que este ataque a Diosdado, es parte de una campaña que continuará contra Nicolás Maduro y Elias Jaua, porque se sabe que de aquí al 7 de octubre, los extremistas de la oposición deberán usar todas sus armas en contra de la unidad revolucionaria, objeto de envidia de la falsa “unidad” de la MUD.

Puede ser Diosdado, Maduro, Jaua, y cualquier militante del proceso revolucionario, el futuro candidato presidencial, en esto consiste la democracia y el socialismo que hemos decidido desarrollar en nuestro país, pero lo que estoy seguro que debe quedar claro es que el PSUV y el GPP ya decidió su candidato para el 7 de octubre del 2012, Hugo Chávez Frías, y al menos que él diga lo contrario, así será.

Esta pancarta debe significar un alerta, para blindar aún más la unidad chavista, y saber que los liderazgos que acompañan al Presidente, serán objeto permanente de ataque, y contra esto, se debe tener la capacidad organizativa para dar respuesta contundente, sin titubeos ni miramientos.

Jornada de actualización y acompañamiento con cooperantes del convenio Cuba – Venezuela

Con éxito se han cumplido las jornadas de actualización y acompañamiento con los cooperantes cubanos Prof. Marisel Vílchez P. y el Prof. Julio César de Loyola G. en el marco de la acción Nº 14 del convenio Cuba – Venezuela en materia de Estadística, Indicadores Educativos y Análisis Situacional.

Esta jornada se ha completado con el equipo de la Oficina de Análisis Situacional de la Zona Educativa Mérida y del estado Táchira, en el período de la semana 21May al 25May.

Entre los procesos a revisar están los formatos y sistemas de trabajos, reportes diarios y semanales del comportamiento de las políticas educativas, la organización estructural y funcional de las oficinas, así como las visitas a escuelas del municipio Libertador, para constatar el funcionamiento de los planes y servicios como Canaima Educativo, la Colección Bicentenaria, entre otros.

Además se impulsó la moral de los equipos de trabajo, cargando todos los esfuerzos a ratificar el amor del pueblo venezolano, con el líder de la Revolución Bolivariana Comandante Hugo Chávez Frías para el próximo 7 de Octubre, emulando así  la fraternidad y solidaridad que han alcanzado el hermano pueblo cubano, en la dirección de Fidel y Raúl.

Estas visitas de acompañamiento se vienen desarrollando en otros estados del país, a fin de fortalecer los lineamientos de trabajo en los equipos regionales ,que se gestan desde la Dirección de Análisis Situacional para ganar en efectividad, en función del monitoreo de las políticas educativas.

RECONQUISTAR EL ESPÍRITU UTÓPICO DE LA REVOLUCIÓN

El capitalismo ha tomado su decisión: fascismo y destrucción

Por, Martín Guédez

Además de pagar la deuda material que se tiene con el pueblo es imprescindible sembrar el espíritu del pueblo con los valores superiores del socialismo. Nos será muy difícil consumar el modelo humanista en tanto no renunciemos a ser la sombra de los antivalores capitalistas. Hemos de proponernos, desde la ortodoxia y la ortopraxis, un despliegue del imaginario utópico del proceso. Veamos:

En  sentido estricto, utopía significa “lugar que no existe situado en ninguna parte” Visto así la utopía podría ser sólo una especulación imaginaria sobre mundos posibles, pero también –y de eso se trata- un intento humano y real de dar existencia a lo que aún no existe en forma concreta, se trata de subvertir el paradigma y convertir la potencia en un acto capaz de concretar el reino del amor, de la igualdad y la justicia.

En este sentido, como señala Ernst Bloch “la utopía no es un mito sino un proyecto en vías de concreción, el mito es pasado, la utopía futuro” La utopía es entonces el proyecto superior de los oprimidos y de quienes asumen su causa enfrentándose a la injusticia. Al pueblo venezolano se le debe convencer de que tiene el ineludible y maravilloso desafío de ser partero de la historia. Hemos de invitarlo a la construcción de la utopía por la que murió Jesús, Bolívar o el Che. Se trata de mantener vivas y combativas las aspiraciones milenarias de la humanidad. Darcy Ribeiro, claramente impregnado de esta realidad decía “A fin de cuentas de lo que se trata no es de vivir mejor cada uno sino de emprender aquellas acciones necesarias para salvar y transformar el mundo todo aquí y ahora. Y añadía “Yo soy un utópico en el sentido de que soy capaz de luchar por un espacio en el que las personas vivan como tales. Lo importante es tener el coraje de luchar por el aquí y el ahora nuevos”

Bolívar no propuso a aquellos intrépidos y heroicos llaneros que lo acompañaron en su magnífica aventura algunas prebendas materiales –aunque ellas estuviesen incluidas- sino el sueño sublime de construir en América la utopía de un continente donde se despejaría la maravillosa incógnita del hombre en libertad, igualitario y soberano. Cualquier invitación que baje el listón de esta utopía no romperá con el viejo sistema y llevará aguas a los molinos del capitalismo, terminará fortaleciéndolo.

El capitalismo ha perfeccionado notablemente el aparato ideológico que lo sustenta –la educación, la familia, la iglesia, los medios de difusión, las cúpulas sindicales y políticas de corte reformista dentro del propio sector “revolucionario”, etc., etc.- de modo que garantiza la difusión e inculturación permanente de los valores e ideas de la clase dominante con el objeto de confundir, desviar e impedir la concienciación y la lucha de la clase dominada.

Al pueblo hemos de proponer la utopía plena. Abolir o incluso atenuar la tensión dialéctica entre lo que pareciera que es o “tiene que ser” sin más, es tan torpe como condenar las ideas de libertad, igualdad y justicia por los múltiples crímenes que se han cometido en su nombre. Hay que hacerlo plenos de esperanza, “y el que no lo pueda hacer que abandone la pelea, que para amanecer no hacen falta gallinas sino cantar de gallos” Me pregunto… ¿Se conformarían con menos Cristo, Bolívar, el Che o el panita Alí? ¡Pues yo tampoco no joda!

 

¡CON CHÁVEZ CAMINANDO HACIA EL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

¡¡¡VENCEREMOS!!!

EDUCACIÓN Y CULTURA PARA EL SOCIALISMO

Por Martín Guédez
 

Disfrutando de las mieles de conquistas extraordinarias tales como la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores (LOTTT) así como de las impresionantes manifestaciones de movilización popular de los últimos días el tema que abordaremos pudiera parecer inoportuno y con algo de “aguafiestas” No lo creemos así y haremos el intento por demostrarlo.

 Sabemos que en el ámbito de la educación y la cultura es mucho lo que se está haciendo, pero… la tarea es tan gigantesca que hay que hacer más y hacerlo mejor. Hay que desmarcarse de los centros medulares de la cultura capitalista.  Hay que poner todo nuestro empeño en desconstruir una cultura de siglos basada en el egoísmo  y construir –todo a un tiempo- una cultura basada en la solidaridad y el cuidado por la otra y el otro, por el prójimo que no es alguien de quien debo cuidarme sino alguien a quién ayudo y me ayuda. Como decía nuestro Robinson “entre ayudarnos y no entre matarnos” ¡Tarea gigantesca pero no imposible! Conciencia del deber social, decisión, voluntad y firmeza ideológica y podremos lograrlo. Nos va la humanidad y la pachama en ello. Esa es la extraordinaria tarea o estaríamos arando en el mar.

 El capitalismo global y el vernáculo saben bien lo que tienen en juego. Necesitan abortar y extirpar todo intento de liberación de nuestro pueblo. Históricamente esto lo ha logrado por medio de la fuerza o por la vía de la transculturación. El camino directo por la vía de la fuerza no siempre le resulta oportuno. Este camino supone no sólo invadir sino mantener una presión militar sin descanso. Una cosa es invadir y otra es dominar y permanecer en el país invadido. La historia reciente es un libro abierto: Vietnam, Iraq, Afganistán, etc., etc.

 Requiere la potencia invasora un conjunto de factores culturales que incluyan la convicción por parte del pueblo invadido, o al menos de un buen segmento de su población, de que es “deseable” ser dominado. A través de los bloques hegemónicos de la superestructura (educación, entretenimiento, folklore, prensa, radio, televisión, publicidad, etc.,) incultura en el subconsciente social no sólo el miedo a la libertad, la independencia y la soberanía sino la admiración por la sociedad dominante. El dominado es conducido a admirar al dominador e incluso al deseo de llegar a ser como éste.

 Se arroja sobre el dominado una perspectiva imperiocentrista de modo que todo lo demás no es más que giros irrelevantes de pueblos salvajes y torpes que confirman la superioridad de la civilización dominante. Se legitima la percepción de superioridad, no sólo tecnológica, económica, académica y militar sino aún moral de la clase dominante. Esta macabra transformación del ser nacional incluye todos los espacios materiales y espirituales.

 Añadamos a esto la resistencia primaria a los cambios de una cultura aceptada por siglos de dominación. Esta transformación no podremos lograrla imitando los modos y maneras del dominador. Debemos restaurar el amor por lo nuestro, por lo que somos, por nuestros valores desde nosotros mismos. Mediante ese atentado a la memoria que es la historia y los valores que se nos enseñaron en la escuela fuimos brutalmente desnacionalizados. Nos ha sido relativamente fácil nacionalizar el petróleo pero nos falta mucho por nacionalizar al hombre, a la mujer, al niño y la niña, al menos en un significativo segmento de nuestra población.

 Hemos de sustentar la resistencia a la cultura capitalista no sólo en la conciencia de la injusticia sino en las causas y razones de esa injusticia. Debemos nombrar y habitar nuestra tierra desde la autenticidad de nuestro origen y nuestra historia distintos a la mirada y la historia enseñada por el dominador. Héroes, mitos y hasta la religión deben descapitalizarse. La resistencia a la estructura cultural capitalista se debe construir desde la conciencia militante de nuestros valores de pueblo dominado, expoliado, explotado y arrasado por siglos.

 El capitalismo requiere de formas para asegurarse el control de nuestras vidas y nuestros recursos. Los bloques hegemónicos de la superestructura juegan un papel de primer orden en estos objetivos. Noam Chomsky la llama “Fábrica del consentimiento” consistente en que nuestro pueblo acepte que lo bello, lo civilizado, lo moderno, lo apetecible y lo deseable sea aquello representado por la cultura capitalista. Esto es algo que podemos ver a todas las horas de todos los días en las pantallas de la televisión privada, en sus emisoras de radio, en sus vallas publicitarias, en sus periódicos y revistas: patrones de conducta, arquetipos, modos de vida, paradigmas sociales y en general todas las manifestaciones de valores que denigran y desprecian lo nuestro, lo que somos presentado como desechable y feo.

 Poco adelantaremos si sólo nos limitamos a pagar la deuda social en alimentos, salud y vivienda y no logramos al mismo tiempo equipar sólida y revolucionariamente las conciencias de nuestro pueblo. La monumental capacidad de difusión que el capitalismo conserva intactos en nuestra patria convierte la tarea en algo heroico. Más temprano que tarde un pueblo con acceso a beneficios insospechados hace apenas unos años pero sin esa conciencia de clase y del deber social necesarios podría entregarse de nuevo en manos de sus verdugos. El esfuerzo sostenido en este ámbito constructor de los valores socialistas debe ser organizado y permanente. Sistema educativo, gestión cultural y el Sistema Nacional de Medios Públicos tienen un ineludible compromiso con la humanidad y con nuestra historia.

 ¡CON CHÁVEZ RESTEAOS!

¡CHÁVEZ ES SOCIALISMO!

¡VENCEREMOS!

Sarkozy c´est fini… Capriles c´est fini.

“Sarkozy c´est fini”, o “Sarko c´est fini” era la consigna de anoche en La Bastilla, símbolo de la Revolución Francesa, una revolución conducida por los hambreados de París, y que fue la cuna de las ideas de libertad, igualdad y fraternidad.

La Bastilla estuvo a reventar, cientos de miles de personas, en especial jóvenes, inmigrantes, negros, homosexuales, feministas y franceses indignados con la gesta guerrerista y de ultraderecha de Sarkozy se expresaron con sus banderas rojas del puño y la flor del Partido Socialista y las del Partido Comunista Francés junto a su juventud y el Front de Gauche: coalición de los partidos ya mencionados más Izquierda Unitaria, escisión del Nuevo Partido Anticapitalista partidaria de participar en la coalición; La Federación para una alternativa social y ecológica; República y Socialismo, escisión del Movimiento Republicano y Ciudadano; Convergencia y Alternativa, una corriente interna del Nuevo Partido Anticapitalista y El Partido Comunista de los Obreros de Francia.

Es importante resaltar que en La Bastilla, vuelta a tomar por los pobres e indignados de Francia para celebrar la victoria de Hollande, otras banderas ondeaban con alegría frente a la tarima de celebración; la bandera libanesa, la bandera gay, y varias banderas africanas acompañaban a Hollande en su discurso, asumiendo con alegría que se acabarían las políticas xenófobas de Sarkozy.

En el discurso de la Bastilla Hollande ha dicho entre otras cosas que ante todo “soy socialista”, ante un público enardecido, emocionado y clamando el cambio de una política nefasta que en su última etapa habría prometido acabar y expulsar a la población inmigrante en Francia, una población fundamentalmente trabajadora y que por muchos años se han convertido en una fuerza opinática y masa crítica en Francia.

Le claman los franceses a Hollande que acabe con las políticas neoliberales, que deje de sumarse a las políticas alemanas en cuanto a la deshumanización de la economía y que deje de un lado la alianza guerrerista con EUA. Incluso se llegó a leer en alguna de las pancartas de la gente en la Bastilla, que el espíritu de Kadaffi  estaba siendo vengado por Hollande.

Pero quienes no tienen voz en Francia son los que apuestas por cambios, no necesariamente revolucionarios, pero cambios que permitan la inclusión de quienes en la calles de París, mendigan una moneda, durmiendo bajo cartones en las entradas de las tiendas más caras del mundo, con temperaturas de no menos de 7 grados en un inicio de primavera algo inclemente.

No es Hollande un Chávez en Francia, pero estoy completamente seguro que la gente que lo sigue es como el pueblo venezolano en 1998, un pueblo arrecho con los desmanes del capitalismo representado en “Sarko”.

Pero hoy en Venezuela, tenemos a un candidato de oposición que dice que se parece a Hollande, burlándose de quienes sabemos que la izquierda en el mundo, aún la más moderada, sabe que resurge como consecuencia de la hecatombe del capitalismo a nivel mundial. Si Capriles comparte ideales con Hollande, tal como a dicho, quiero ver en sus movilizaciones las banderas del Partido Comunista o del Socialista, o quiero ver a alguien reivindicar a Kadaffi o pedir que finalice la alianza y sumisión ante EUA. Lo lamento Capriles, pero sólo en tu mente Hollande representa para el pueblo Frances lo que tú representas para Venezuela, y mucho menos cuando en tus pequeñas concentraciones, las banderas que se levantan son las de EUA.

Es Hollande un cambio importante para Francia y Europa, pero es aún más un claro mensaje de que Venezuela tiene ya 13 años transitando por el camino que los pueblos del mundo hoy intentan descubrir, a sabiendas que el capitalismo y el neoliberalismo no son el camino, y menos de la mano de EUA. Será el fin de Capriles el mismo de Sarkozy, con la diferencia de que este último llegó a ser un nefasto presidente de Francia y Capriles sólo será un nefasto candidato de la derecha venezolana.

EDUCACIÓN Y CULTURA PARA EL SOCIALISMO

Por Martín Guédez

Disfrutando de las mieles de conquistas extraordinarias tales como la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores (LOTTT) así como de las impresionantes manifestaciones de movilización popular de los últimos días el tema que abordaremos pudiera parecer inoportuno y con algo de “aguafiestas” No lo creemos así y haremos el intento por demostrarlo.

Sabemos que en el ámbito de la educación y la cultura es mucho lo que se está haciendo, pero… la tarea es tan gigantesca que hay que hacer más y hacerlo mejor. Hay que desmarcarse de los centros medulares de la cultura capitalista.  Hay que poner todo nuestro empeño en desconstruir una cultura de siglos basada en el egoísmo  y construir –todo a un tiempo- una cultura basada en la solidaridad y el cuidado por la otra y el otro, por el prójimo que no es alguien de quien debo cuidarme sino alguien a quién ayudo y me ayuda. Como decía nuestro Robinson “entre ayudarnos y no entre matarnos” ¡Tarea gigantesca pero no imposible! Conciencia del deber social, decisión, voluntad y firmeza ideológica y podremos lograrlo. Nos va la humanidad y la pachama en ello. Esa es la extraordinaria tarea o estaríamos arando en el mar.

El capitalismo global y el vernáculo saben bien lo que tienen en juego. Necesitan abortar y extirpar todo intento de liberación de nuestro pueblo. Históricamente esto lo ha logrado por medio de la fuerza o por la vía de la transculturación. El camino directo por la vía de la fuerza no siempre le resulta oportuno. Este camino supone no sólo invadir sino mantener una presión militar sin descanso. Una cosa es invadir y otra es dominar y permanecer en el país invadido. La historia reciente es un libro abierto: Vietnam, Iraq, Afganistán, etc., etc.

Requiere la potencia invasora un conjunto de factores culturales que incluyan la convicción por parte del pueblo invadido, o al menos de un buen segmento de su población, de que es “deseable” ser dominado. A través de los bloques hegemónicos de la superestructura (educación, entretenimiento, folklore, prensa, radio, televisión, publicidad, etc.,) incultura en el subconsciente social no sólo el miedo a la libertad, la independencia y la soberanía sino la admiración por la sociedad dominante. El dominado es conducido a admirar al dominador e incluso al deseo de llegar a ser como éste.

Se arroja sobre el dominado una perspectiva imperiocentrista de modo que todo lo demás no es más que giros irrelevantes de pueblos salvajes y torpes que confirman la superioridad de la civilización dominante. Se legitima la percepción de superioridad, no sólo tecnológica, económica, académica y militar sino aún moral de la clase dominante. Esta macabra transformación del ser nacional incluye todos los espacios materiales y espirituales.

 Añadamos a esto la resistencia primaria a los cambios de una cultura aceptada por siglos de dominación. Esta transformación no podremos lograrla imitando los modos y maneras del dominador. Debemos restaurar el amor por lo nuestro, por lo que somos, por nuestros valores desde nosotros mismos. Mediante ese atentado a la memoria que es la historia y los valores que se nos enseñaron en la escuela fuimos brutalmente desnacionalizados. Nos ha sido relativamente fácil nacionalizar el petróleo pero nos falta mucho por nacionalizar al hombre, a la mujer, al niño y la niña, al menos en un significativo segmento de nuestra población.

Hemos de sustentar la resistencia a la cultura capitalista no sólo en la conciencia de la injusticia sino en las causas y razones de esa injusticia. Debemos nombrar y habitar nuestra tierra desde la autenticidad de nuestro origen y nuestra historia distintos a la mirada y la historia enseñada por el dominador. Héroes, mitos y hasta la religión deben descapitalizarse. La resistencia a la estructura cultural capitalista se debe construir desde la conciencia militante de nuestros valores de pueblo dominado, expoliado, explotado y arrasado por siglos.

 El capitalismo requiere de formas para asegurarse el control de nuestras vidas y nuestros recursos. Los bloques hegemónicos de la superestructura juegan un papel de primer orden en estos objetivos. Noam Chomsky la llama “Fábrica del consentimiento” consistente en que nuestro pueblo acepte que lo bello, lo civilizado, lo moderno, lo apetecible y lo deseable sea aquello representado por la cultura capitalista. Esto es algo que podemos ver a todas las horas de todos los días en las pantallas de la televisión privada, en sus emisoras de radio, en sus vallas publicitarias, en sus periódicos y revistas: patrones de conducta, arquetipos, modos de vida, paradigmas sociales y en general todas las manifestaciones de valores que denigran y desprecian lo nuestro, lo que somos presentado como desechable y feo.

 Poco adelantaremos si sólo nos limitamos a pagar la deuda social en alimentos, salud y vivienda y no logramos al mismo tiempo equipar sólida y revolucionariamente las conciencias de nuestro pueblo. La monumental capacidad de difusión que el capitalismo conserva intactos en nuestra patria convierte la tarea en algo heroico. Más temprano que tarde un pueblo con acceso a beneficios insospechados hace apenas unos años pero sin esa conciencia de clase y del deber social necesarios podría entregarse de nuevo en manos de sus verdugos. El esfuerzo sostenido en este ámbito constructor de los valores socialistas debe ser organizado y permanente. Sistema educativo, gestión cultural y el Sistema Nacional de Medios Públicos tienen un ineludible compromiso con la humanidad y con nuestra historia.

 ¡CON CHÁVEZ RESTEAOS!

¡CHÁVEZ ES SOCIALISMO!

¡VENCEREMOS!