Capriles: 11 de abril, manos manchadas de sangre y memoria ampliada.

Nicmer N. Evans
evansnicmer.blogspot.com
@NicmerEvans
 A diez años del fatídico golpe de Estado, el 11 de abril del 2002 representa el suceso de violencia política más extremista que ha vivido nuestro país en las últimas décadas, aunque para las generaciones más jóvenes apenas sea un suceso en la historia ya un poco lejano.
Dos elementos me convocan a escribir anticipadamente sobre este asunto. El primero vinculado a un comentario de una joven estudiante en el ascensor de FACES en la UCV el día de ayer, quien al referirse a su experiencia con el nuevo profesor de historia, le exclama a sus compañeros: “en verdad nuestra generación, es una generación de memoria corta”, a lo que siguió distraidamente el comentario de su compañera de al lado: “es tanto así que ya no recuerdo a que piso vamos, ¿alguien sabe?, jajajaja”. El segundo elemento es el haber presenciado en carne propia todos aquellos sucesos y no necesitar una versión mediada para llegar a mis propias conclusiones: el 11 de abril es un momento histórico en Venezuela que demuestra hasta donde puede llegar el odio de quienes han perdido sus privilegios, como consecuencia de una revolución que el pueblo ha decidido hacer llegar para quedarse hasta que el mismo pueblo lo decida, y no serán las clases sociales minoritarias las que vuelvan a imponer sus intereses sobre la mayoría.
Sin embargo, creo que lo más importante, en el contexto de un proceso electoral presidencial a desarrollarse el 7 de octubre, es observar que 10 años después, la oposición que legítimamente sigue pretendiendo el poder en nuestro país, escogió de su seno a uno de los actores más destacado de las acciones civiles que condujeron no sólo al golpe de Estado, si no, a la hola represiva que acompañó las pocas horas de gobierno de facto de “Carmona el Breve” (en asociación al Rey Pipino III de los Francos en el siglo XVI, más conocido como Pipino el Breve. Su apodo de “El Breve” se debe a su baja estatura. En el caso de Carmona es por su escaso tiempo en el poder de facto).
 Capriles, el actual candidato de la MUD, el 12 de abril, junto a Salvador Romaní, fue cómplice activo del asedio a la Embajada de Cuba, utilizando a su policía, como Alcalde de Baruta, no para disuadir a los que violaban flagrantemente derechos humanos y acuerdos internacionales, si no para custodiarlos y garantizar que el asedio se diera sin perturbación alguna. Es importante recordar además que este asedio se efectuó con la excusa de encontrar a Diosdado Cabello, Vicepresidente de la República, quien según estos perseguidores, se encontraba asilado en la embajada, acoso que por cierto, desde aquella época no ha parado en contra de este dirigente de la revolución.
El mismo día 12 de abril de 2002, Capriles, junto a Leopoldo López, aprehendieron a Ramón Rodríguez Chacín, Ministro del Interior, utilizando la policía de Baruta y Chacao, convirtiéndose estos personajes en actores presenciales y decisores de una flagrante violación a la dignidad de un venezolano en funciones públicas.
 Capriles profundamente contradicción con La Política(con P mayúscula), al afirmar su deseo aparente de no confrontar (¿ya que si no desea confrontar para qué asiste a una “confrontación” electoral?), denuncia la violencia como herramienta política utilizada en contra de él, pero en un ejercicio de memoria corta aparente, olvida que hace 10 años fue protagonista de acciones violentas, y tiene las manos manchadas de sangre al ser cómplice de los asesinatos contra el pueblo venezolano, premeditados para crear el escenario que justificara un golpe militar.
Pero el pueblo, como hace 10 años, no se equivoca, la tendencia casi irreversible de los estudios de opinión lo indica, Capriles no goza del apoyo popular y la oposición deberá pagar muy caro y por muchos años los errores que hace 10 años cometieron, es por ello que no podemos darnos el lujo de tener una memoria corta, si no, una memoria ampliada.
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Esta es la oligarquía que engañadora siempre hoy te ofrece el “autobus del progreso” ¡Este es su progreso! HACE 10 AÑOS, EL 11 DE ABRIL, ESTA MISMA OLIGARQUÍA ASESINABA LAS ESPERANZAS DE UN PUEBLO

Por Martín Guédez

@GuedezMartin

“Siglos de sol en la piel, sus bienes y sus males
Sintiendo bajo sus pies presiones infernales
El manto iris tornó del suelo y alzo tanto su voz
Que el pueblo se despertó del sueño en un por ahora”

Así lo canta Amilcar Briceño, así la palabra viva, esa palabra rebelde, descubre el fuego sagrado de nuestros febreros y abriles. Abril, que como hoguera palpitante se hace presente en nuestra historia. Abril, aquel 19 de hace ya doscientos años, que como pájaro de alas doradas brillando contra el azul cielo nos recuerda con la fuerza de pueblo haciendo historia que nacimos con vocación libertaria y nada ni nadie podrá doblegar este glorioso destino. Abril, el de “seguid el ejemplo que Caracas dio” pero también el del “vil egoísmo que otra vez triunfó”. Glorias y miserias, triunfos y derrotas de la eterna lucha de clases.

Abril, el de la consumación de la ignominia. La oligarquía criolla, tan asesina y apátrida como siempre, esta vez de la mano y con la complicidad activa de factores internacionales muy poderosos, muy maléficos, muy inmorales, muy ambiciosos y retorcidos daba el zarpazo. Factores maléficos como los del Imperio estadounidense, esta vez bajo la conducción del Junior Bush, de Dick Cheney y Donald Runsfield, de las transnacionales o de la España con agrio olor a sangre de Federico, la España del miserable franquista, José María Aznar y ¡no podía faltar! La oligarquía colombiana de sempiterna vocación santanderista y antibolivariana, tan grotesca como inmanente consumaba el más retrógrado golpe de estado con masacre incluida

A lo largo del interminable 11 de abril fuimos viendo, entre la angustia y la impotencia, como se cerraba una trampa mortal sobre el bravo pueblo. Una multitud enardecida, enloquecida y enajenada por los medios de la propaganda infernal, era lanzada al asalto de Miraflores, a la confrontación con el pueblo que allí permanecía fiel al instinto porque olía la tormenta. Y luego la pólvora, los disparos, la muerte, la sangre y el terror clavando sus garras sobre el alma noble de un pueblo indefenso.  

Y llegó el día 12 de abril, se consumaría la ignominia, Un personajillo de opereta de cuarta categoría consumaba, previa desaparición del cuadro y la mirada adusta e insociable del Libertador, Simón Bolívar, se autojuramentaba cual Napoleón en Notre Dame pero sin la gloria ni la grandeza del corso e iba echando a la jauría uno a uno todos los valores de la democracia ¡todos!, todos sin que quedara uno en el acogedor olvido. La jauría exigía sangre y sangre le daba el personajillo representante de la insaciable oligarquía..

Agujero negro, fusilazo de muerte que traspasa el tiempo, tiros lúgubres comparecen del infierno, bocanada viscosa corta en dos el iris, lazo de esperanza primero del pueblo.., Pasa de mí, Señor, este vaso de excremento, Caifás omnipresente sonríe grosero, el zamuro calvo corta las alas del zapatito nuevo  rasgando la nube del amor primero. La trampa estaba montada, el niño caía abrasado en fuego,, altar de sangre se ha vuelto, un territorio preñado de ilusiones. La bala corta el suspiro y otra vez, el alma del pueblo gime esperando consuelo aplastado sin piedad por espantajos groseros. El cofre de luz deviene en sepulturero de sueños, di ¿que hemos hecho Señor, para merecer tanto resentimiento, o ganarnos tal desprecio?

Mentiras sobre mentiras y con las mentiras duelo, mentiras y más mentiras y sobre las mentiras hiel, desde esta horrible ventana veo el Gólgota de nuevo y en él al crucificado, ¡están matando a mi pueblo!. Rayo negro, negra la voz y negro el ceño. El heraldo chueco lee el mandato, la burla está consumada, asesinos coronados están matando los sueños.

El zamuro, enano, calvo y viejo, hace mohines sabedores, desde el arcano del tiempo, ofreciendo presas vivas a las fauces ensangrentadas de las hienas en su tiempo. Cada criatura asesinada causaba histeria en la reunión de cuervos. Uno a uno van pasando, urracas ensombreradas, con trajes confeccionados con piel y sangre de pueblo.

¡El manantial de sangre no deja de fluir muerte!. Muerte de Jesús, que muere cuando se muere en el pueblo. ¡Consumatun est! Hace frio negro, un silencio se ha posado sobre el alma de mi pueblo, en mi corazón solo llanto, dolores y cruel tormento. Mañana será mañana y algún día será hoy, mentiras sobre mentiras y sobre mentiras duelo, pero algún día veré el renacer de mi pueblo.

Tan duro fue el impacto, tan cruel y descarado que esa noche el pueblo se paralizó. El barrio no acertó a responder. Todo parecía muerto. Un silencio ensordecedor lo aplastaba todo. La sorpresa y la angustia paralizaron al pueblo, nos paralizó a todas y todos. Pero a la madrugada, cuando todo se hacía más oscuro y la noche más noche y más terrible, el barrio comenzó a encender luces que se asomaban como temerosas por las ventanitas de los ranchos. El pueblo estaba despertando.

Y luego, a lo lejos un sordo ruido, ya asomaban los primeros rayos del sol del día 13, ¿qué era ese ruido? era una especie de lenguaje de tambores como los usados por nuestros negros de la costa para avisar la llegada del blanco asesino. Era un tac tac tacatá… tac tac tacatá… de los postes de luz convertidos en tambores de batalla, y Josefina, Yuleisy, Margarita, María, ¡ellas! las mujeres ¡siempre las mujeres!, ¡siempre ellas!, ¡ellas siempre y por siempre!, ¡benditas mujeres de la Patria!, eran ellas golpeando acompasadamente los postes de luz, eran ellas despertando al pueblo, llamando a la batalla, y se iban abriendo las puertas, y apareciendo los hombres. Así,  mujeres y hombres ahora con un grito desgarrador en el pecho: ¡vamos compatriotas!, ¡vamos a rescatar a Chávez que lo quieren matar¡ ¡vamos que lo tienen preso!, ¡vamos compatriotas!… y aquella hilera de hombres y de mujeres se fue haciendo canto, y el canto rabia, y la rabia decisión épica y definitiva .

¿A dónde vamos?, preguntábamos ¡a donde sea, a donde lo tengan!, ¡Dicen que lo tienen en Fuerte Tiuna! Pues allá vamos ¡Vamos!, ¡Vamos compatriotas! Y la hilera se hizo masa y la masa en movimiento se hizo pueblo en revolución.

Amaneció el 13 de abril, día de pueblo, día de gloria popular, en los ojos y las manos de todas y todos la decisión revolucionaria, el fuego sagrado de la libertad… las mujeres de primero, desafiando la violencia al paso de las patrullas de la Policía Metropolitana de Alfredo Peña, tan desconcertados los policías como sus amos ante esta rebeldía indomable. Hasta Fuerte Tiuna, hasta donde los fusiles amenazaban con sus ojos negros, hasta los tanques amenazantes, hasta la gloria y hasta el infierno si fuera necesario. Entre lágrimas y angustia la palabra se hizo presente estaba resucitando el pueblo 

¡EL 13 DE ABRIL RESUCITÓ UN PUEBLO!

¡APRENDAN DE UNA VEZ MISERABLES OLIGARCAS!

¡CHÁVEZ ES PUEBLO!

SEIS ENCUESTAS Y UN MISMO RESULTADO

Nicmer N. Evans
evansnicmer.blogspot.com

@NicmerEvans

Las encuestas siempre serán un instrumento útil de consulta para pulsar la opinión pública, el problema no son las encuestas sino las encuestadoras, su ética y su prestigio. Existen para el común uso por lo menos tres tipos de encuestas, las de tipo investigativo en las Ciencias Sociales, las de mercado, y las políticas-electorales.
Todas las encuestas son de tipo investigativo en el marco de las Ciencias Sociales, pero las de mercado y las políticas-electorales tienen una doble finalidad, tener una fotografía de lo que pasa e incidir de manera determinante tanto en el mercado económico como en el mercado electoral.
En el caso de las encuestas político-electorales además existen dos dimensiones de impacto: 1. Obtener datos lo más reales posibles y 2. Satisfacer a sus clientes, cosa que pasa o por resultados favorables o por recomendaciones anexas que permitan reorientar la acción de campaña para lograr el objetivo: ganar las elecciones. De todo esto existe entre las encuestas y los encuestadores electorales en nuestro país, sin dejar de lado la variedad en cuanto a la calidad del diseño del estudio y la recolección de los datos.
La ficha técnica tiene como elemento fundamental, ser el fiel reflejo de cómo se tomo la fotografía que representa una encuesta, si la “foto” se tomo “en picada” la imagen saldrá con una perspectiva de tamaño gigante, pero si se toma “de frente” podrá mostrar las proporcionalidades más reales del objeto de la muestra, todo depende de dónde se coloque el fotógrafo. Cantidad de encuestados, distribución territorial de la muestra, estratificación social, entre otros elementos, serán fundamentales, además del diseño del cuestionario, tipos de preguntas y entrenamiento de los encuestadores y por qué vía se efectúa la encuesta: telefónica o de campo. Teniendo un menor margen de error las de campo o mixtas, antes que las telefónicas, aunque las últimas, teniendo un rigoroso método de filtraje y validación puede ser igual de eficientes.
Sin embargo, creo que el elemento fundamental para evaluar una encuesta es la trayectoria ética y el nivel de compromiso científico de quien la desarrolla. Cada encuestador, cada vez que publica resultados de estudios recientes pone en juego su credibilidad y su prestigio, y eso pocas veces tiene precio en el caso de profesionales en el área.
Toda esta introducción pretende adelantar las condiciones con las cuales usted debe juzgar los recientes resultados publicados por las encuestadoras, algunas encuestadoras con posturas ideológicas claramente definidas a favor y en contra de alguno de los candidatos polarizados no por ello merecen de mi parte descalificación alguna a priori, pero creo importante para usted, quien me lee, que efectúe un seguimiento exhaustivo de la efectividad  de los estudios realizados.
Según un estudio recientemente presentado por Visor 360º Consultores, en un foro realizado por Ecoanalítica el 22 de marzo, hasta esa fecha 5 encuestadoras, unas muy reconocidas, otras con larga trayectoria y alguna poco conocida, han dado una brecha a favor del presidente Chávez de entre 28 y 33.1 %. Sin embargo ese mismo día en la tarde surgieron nuevas cifras de otra encuestadora dando un “empate técnico por error muestral”, pero con 1 punto a favor del Presidente Chávez:
ENCUESTADORA
CHÁVEZ
CAPRILES
BRECHA A FAVOR DE CHÁVEZ
ICS (6-03)
58.7%
25.6%
33.1 %
IVAD (12-03)
56.5%
26.6%
29.9 %
30-11 (13-03)
57.5%
26.6%
30.9 %
Hinterlace (7-03)
52%
24%
28 %
GIS XXI (15-03)
55%
22%
33 %
Consultores 21 (22-03)
46%
45%
1%
 Que lectura podemos hacer de esto:
  1. Según 6 encuestadoras, si las elecciones fueran hoy Chávez ganaría.
  2. Ninguno de los estudios publicados en marzo dan posibilidad concreta de victoria al candidato de oposición, a pesar de éste estar en campaña mientras el presidente Chávez está recuperándose de su convalecencia.
  3. En un ejercicio de promediación de la brecha entre el Presidente Chávez y Capriles, basado en los estudios existentes a la fecha, ésta es a favor del primero, en 25.98%, incluyendo el resultado de Consultores 21.
  4. Falta aún el resultado de una séptima encuestadora  con un claro interés a favor del candidato Capriles, pero apostando por su seriedad, debería dar un resultado favorable al candidato Chávez, sea en la proporción que sea.
 De lo que podemos concluir que:
  • Las encuestas no son las elecciones, pero faltando 6 meses, la tendencia general de los estudios efectuados dan sin excepción ganador a Hugo Chávez, un candidato que aún no ha iniciado su campaña electoral.
  • El triunfalismo es un problema latente que puede paralizar acciones necesarias para concretar el triunfo.
  • Será determinante para la consolidación de estos resultados: 1. La evolución de la salud del candidato Chávez. 2. El que no suceda algún hecho de alto impacto antes del 7-O.
 En este sentido, es indudable la necesaria reflexión del sector de oposición no sólo sobre su candidato sino sobre su propuesta general, buscando evitar así que los sectores más extremistas de la oposición terminen dominando la escena político electoral para así generar nuevamente escenarios de desestabilización que empujen a “algún hecho de alto impacto antes del 7-O” traducido en desestabilización y violencia, que definitivamente no quiere ningún venezolano respetable.

“IRREVERENCIA EN EL DEBATE, LEALTAD EN LA ACCIÓN” (Toby Valderrama)

Sin ambigüedades, sin “hiperliderazgos” ni pendejadas

Por Martín Guédez

Ver por enésima vez a Chávez llamar a la unidad en medio de sus dolores. Verlo invocar con angustia a la honestidad revolucionaria conmueve hasta las fibras más hondas de nuestro espíritu. Chávez, con cada gesto, con cada palabra y cada acción confirma el valor imprescindible de la lealtad a las ideas. Podríamos decir que todas las otras virtudes son legítimas, nobles y necesarias pero compañeras de esta gran virtud. La lealtad a las ideas en las que se cree, a la revolución que la encarna y al pueblo al que nos debemos nos obliga a ser honestos, amorosos, solidarios, apasionados y generosos: ¡LEALES!

La lealtad a esta misión es una cualidad absolutamente imprescindible, es la sumatoria de todas las virtudes que encuentran en ella su continente. La lealtad es una cualidad natural al buen cristiano, al buen revolucionario, al hombre nuevo del que nos habló ese Cristo del siglo XX que nuestros pueblos conocen como el Che. La lealtad es entrega sin ambages a las ideas, a los sueños, al proyecto de vida. Leal es la persona que no defrauda la confianza que se ha depositado en ella aún en las más adversas y duras circunstancias. El revolucionario leal tiene mala memoria para lo que da y no olvida jamás el bien que recibe. Desleal es el que traiciona, el que olvida, el que se entrega a sus propios proyectos egoístas. En lo personal, de leales y desleales, de gratos e ingratos tengo imborrables recuerdos. Los tengo en circunstancias extremas, allí, cuando hablar podía significar la diferencia entre unas horas de sueño y seguir siendo torturado. Allí, cuando una sola palabra podía marcar la diferencia entre la libertad personal y el enterramiento de los sueños, en esos momentos se ve de todo, de lo uno y de lo otro. Los desleales pasaron, los leales han quedado para siempre en el corazón y la memoria de sus compañeros.

La lealtad requiere de la voluntad porque se realiza a lo largo del tiempo. La lealtad se verifica en la constancia y la perseverancia, no se trata de ser leal a ratos sino de serlo a toda costa y todo el tiempo. La lealtad exige encaramarnos sobre los hombros de Jesús, de Bolívar y del Che. Bolívar es un modelo de lealtad. La lealtad la tuvo nuestro Padre Libertador en lo más profundo de su ser. Su lealtad a la Patria, a la igualdad y la justicia ocurrió en medio de una historia y circunstancias concretas. Ocurrió en medio de hombres –muchos de ellos- marcados por la deslealtad y la traición. Por eso su lealtad resultó dolorosa y conflictiva. Tan conflictiva y dolorosa fue que lo condujo al aparente fracaso de San Pedro Alejandrino y lo precipitó a las más duras exclamaciones: “he arado en el mar”, “mis perseguidores me han conducido a las puertas del sepulcro”, “no tengo Patria”

Su muerte y su mortaja con un viejo camisón roto proporcionado por un español es la prueba del tremendo combate que libró contra las fuerzas oligarcas. Es también la prueba fehaciente de la lealtad a sus ideas, a su Patria y a su pueblo. Su sacrificio no tiene sentido sino como lealtad a la misión. He aquí el ejemplo a seguir en tiempos de tentaciones, dudas y “saltos de talanquera”  como los que nos corresponde vivir. Entender las contradicciones que aparecerán como monte en el camino  con lealtad a las ideas, con lealtad a la misión, con lealtad  a Chávez y sus mandatos.

La lealtad y el probable sacrificio que ella nos demandará nos enseñan a vivir y morir de una manera diferente. Sin abatimiento sino con la alegría de estar encumbrados “en el escalón más alto al que puede subir un ser humano” Hay que transformar la lealtad en causa llena de esperanza, hay que llevarla como signo y fuente de amor. Esa es la luminosidad ardiente del Gólgota, de San Pedro Alejandrino o de la Cañada.

Los oprimidos encuentran una razón para las grandes batallas en este ejemplo a ser emulado. No la obtienen del heroísmo pantallero o los juramentos grandilocuentes. El revolucionario debe significar para nuestro pueblo: razones para la esperanza, razones para la alegría, razones para el compromiso, razones para la lealtad, razones para la lucha. A esa lealtad heroica debemos aferrarnos para ser patriotas, revolucionarios y socialistas. Sin esta lealtad aceptada y abrazada libre y gratuitamente todo se nos derrumba, siempre encontraremos algo más “importante” que la radical exigencia. Sin esta lealtad siempre encontraremos la manera de disimular el compromiso; para Judas Iscariote bastaron treinta monedas, para otros podrían ser el cargo, el poder, la camioneta de lujo, la nueva vida burguesa… Debemos preguntarnos siempre: ¿Cuál será nuestro precio?, ¿Cuánto valdrá nuestra lealtad a las ideas?

Comencemos –siempre- por superar la prueba nuestra de cada día. Aún las más pequeñas y en apariencia intrascendentes, eso irá templándonos, eso irá forjando el revolucionario que necesita esta hora de los hornos.

¡CON CHÁVEZ! ¡¡¡TODO!!!

¡SIN CHÁVEZ! ¡¡¡NADA!!!

¡CHÁVEZ ES EL LÍDER!

¡CHÁVEZ ES SOCIALISMO!

¡¡¡VENCEREMOS!!!

 

Las evasiones del candidato de la derecha

Autor: Mariano Alí
Fecha de publicación: 20/03/12

En una campaña electoral se pueden evadir ciertos aspectos que de posicionarse en la opinión publica pudieran afectar la imagen de los candidatos y en consecuencia la intención de votos a su favor. Sin embargo, hay temas que son claves que no pueden ocultarse, ni mucho menos pueden delegarse en otros voceros que sirvan de speakers emergentes. Al caso al que me refiero es a la actitud evasiva que ha asumido como estrategia electoral el candidato de la derecha Capriles Radonski. Ante cualquier pregunta que le hacen los periodistas del Sistema Nacional de Medios Públicos sobre su programa de gobierno éste sólo se limita a decir que él es “una persona progresista”. Pareciera que la frase la repite como si buscara a través de ella una cierta reacción mágica al mencionarse, pretendiendo producir en el periodista que cuestiona y en la población, un aura de deslumbramiento y admiración. Por ejemplo, si usted le pregunta al candidato de la MUD por la política petrolera, si va o no a privatizar PDVSA en un supuesto –muy negado por demás- de llegar a ser Presidente de Venezuela, sólo se circunscribe a señalar una serie de generalidades o meras insinuaciones enmarcadas en el discurso neoliberal. ¿Olvidarán los asesores del candidato del sionismo que el pueblo se alarma cuando le hablan de “progreso” porque detrás de eso está el nefasto rostro del Caracazo? Sé de las argucias retóricas que tiene actualmente la derecha internacional para capitalizar los errores y obstáculos de los gobiernos humanistas que están en nuestra región. Sabemos además cómo el método de Uribe, empachado del más recalcitrante “populismo” de derecha, se ha convertido en aliento para quienes adversan al Presidente Chávez. Allá en Colombia hablando de “progreso” y “paz”, hasta el más tecnócrata, belicista y proimperialista, ha ocupado la Casa de Nariño.

La sola frase “progreso” no alienta a multitudes, ni menos aún sirve como piedra filosofal para recorrer al país y pretender captar la atención del universo electoral venezolano. El solapamiento discursivo que tiene Radonski cada vez que se le pregunta por su plan de acción o proyecto, caerá por su propio peso en la medida que nos acerquemos al 07 de octubre. Lo hará porque a pesar de todos los problemas que tenemos, lo que sí está claro es que este pueblo ya no es el mismo de antes que engañaban con frasecitas artificiosas al mejor estilo de Colón y Cortez mostrando espejos a nuestros indígenas tratando de domesticarlos. Es importante advertir que la palabra PROGESISTA, es la frase de laboratorio y el concepto recurrente del candidato de la MUD. No dudaría incluso que si un “osado” periodista, de esos que nunca faltan en las parodias de la objetividad, mejor conocidas como ruedas de prensa, se atreviese a preguntarle a Radonski por sus gustos culinarios: si le gusta el Pabellón con agua de panela o prefiere el sancocho de bagre, una vez más Radonski, como esperpento robótico afirmaría: “yo de esas cosas de la izquierda retrógrada no sé, porque yo soy una persona progresista”. Capriles pretende ocultar el daño generado por la oscurana neoliberal con una palabra, quiere hacerlo en un país que ya no es el mismo de cuando mandaron por estas tierras sus mentores políticos.

Nota: si quieren conocer un poco más los desmanes discusivos de la derecha, les recomiendo leer “El gentil burgués hombre” de Moliére; a lo mejor encontrarán ustedes amigos lectores en esta pieza literaria, cargada de una sutil y necesaria ironía, ciertas frases y formulismos planteados por el actual candidato Capriles Radonski. Dice el burgués en la obra de Moliére: “Síganme, que quiero lucir mi traje por la ciudad; y, sobre todo, procuren caminar muy cerca de mí, para que vea que ustedes me pertenecen…”

FORJAR EL SOCIALISMO

Tarea ineludible del tiempo histórico
Por, Martín Guédez

La agresión del capitalismo contra la Revolución Bolivariana es de vieja data. A Bolívar mediante el engaño lo condujeron a la soledad de San Pedro Alejandrino ante la indiferencia del pueblo. A Chávez ya lo condujeron a la Orchila en abril de 2002. Fallaron pero no descansarán en su empeño. Esta agresión es cada día más tenaz y desesperada. La “elección” de un fascista con pedigrí comprobado como abanderado de sus intereses en la contienda electoral del 7-O muestra por donde vienen los tiros. El desarrollo de los últimos acontecimientos –Cotiza, Cárcel de Lagunillas, Caricuao- es un libro abierto. Incluso el Jefe del Comando Sur de los EEUU cometió un desliz similar al de la Sra. Rice, cuando anunció una huelga de transporte en Venezuela que no era tal pero estaban preparando. El Sr. Fraser habla de “desestabilización política y económica, además de clima de violencia” en Venezuela. ¿De cual desestabilización y violencia habla el Sr. Fraser? ¿Será de la que han planificado desarrollar? De su ejecución han encargado a los apátridas vernáculos. Esa es la situación y ese el desafío que enfrenta el pueblo de Bolívar.

Frente a esta nueva agresión en marcha sólo tenemos una infranqueable defensa: conciencia del momento histórico, conciencia de clase, defensa de nuestros valores a cualquier costo, profundizar la organización popular con la convicción absoluta de que nos acompaña la razón ética y no hay fuerza en el mundo capaz de derrotar la idea de libertad absoluta, de paz e igualdad que nos hace pueblo de esperanza para el mundo entero. Unidad por la independencia de una patria soberana sin concesiones al enemigo ni medias tintas. Debemos ser revolucionarios haciendo revolución y socialistas construyendo el socialismo.

Visto así, es condición insoslayable de l@s revolucionari@s la radicalidad más absoluta. Sin equilibrios que conducen a la traición sino radicales para ir al fondo de las cosas asumiendo la lucha por la patria y el socialismo con todas sus consecuencias. En términos de ejemplos paradigmáticos ahí están Jesús de Nazaret,
Simón Bolívar o el Che. Así los percibieron los poderosos de su tiempo, su radicalidad en la defensa por la libertad, la igualdad y la justicia fue tal que les condujo, a uno al Gólgota, al otro a San Pedro Alejandrino y al Che, a la grandeza de aquel destartalado salón de escuelita en La Cañada.

Fueron, como tenemos que ser cada uno de nosotros, decididamente radicales tanto en sus entregas como en sus exigencias. La patria y la esperanza socialista debemos defenderlas como ellos lo hicieron. Cualquier otro bien debe ser sacrificado si entra en contradicción con el bien supremo. El compromiso, fruto de una sólida conciencia de la justicia de nuestras ideas de humanidad no admite medias tintas. “Ser revolucionario es el escalón más alto al que puede elevarse un ser humano” El camino que lleva hacia ese reino de igualdad, de paz y de justicia no es ancho, no es cómodo ni equilibrado sino estrecho y escabroso. Los que emprendemos ese camino debemos romper con todos los esquemas heredados de la vieja cultura y una vez puestos en marcha no mirar atrás añorando “las cebollas de Egipto”

Tiempo de radicales verdaderos, ese es el signo inequívoco y urgente de nuestro tiempo para desalentar al enemigo. Tiempo de vivir esa radicalidad en nosotros mismos y nuestra forma de vida. Tiempo de consubstanciarse con los oprimidos siendo uno entre ellos. Tiempo de demostrar nuestra alegría irrenunciable al vivir humilde y dignamente tal como lo proponemos en el discurso. Tiempo de convencer al pueblo de que el socialismo sólo los despojará de una cosa: las cadenas. Tiempo de propuestas cargadas del fuego sagrado de la patria, de la igualdad –establecida y practicada-, de la libertad y la justicia. Tiempo de Revolución verdadera a partir de nosotros mismos. Nada contagia más que el ejemplo.

¡CHÁVEZ ES EJEMPLO!
¡CHÁVEZ ES SOCIALISMO!